Energía, electricidad y luz, presentes y necesarias en nuestra vida diaria. Son una factura fija entre nuestros gastos mensuales.  ¿Y la cantidad a pagar?  Esta se ha convertido en una de las más altas de entre todas nuestras facturas. Por lo tanto ¿qué podemos hacer? Controlar el gasto y ahorrar en esta factura, la cual no deja de crecer, es una opción más que recomendable, pero ¿qué aspectos revisamos para conseguirlo?

  1. Tarifa. ahora tienes en tu mano la decisión de poder elegir la compañía eléctrica e incluso la tarifa. Revisar que efectivamente estás pagando por la potencia que realmente contrataste y cambiarla o adaptarla a tus necesidades es el primer paso que debes dar para controlar que la factura no se dispare. Al liberalizarse el mercado, es posible acogerse al PVPC (Precios Voluntarios para el Pequeño Consumidor) con lo que el precio de la luz queda fijado en función de la demanda de electricidad por hora al día. Al mismo tiempo, un cambio de compañía puede proporcionarte un ahorro añadido en la factura.
  2. Frigorífico y congelador. El frigorífico, según el IDAE, representa el 30,6% del consumo del hogar. Si dispones de un frigorífico catalogado como eficiente y con la etiqueta energética obligatoria (A, A+, A++, A+++) esto te supondrá un consumo  mucho menor que si es un frigorífico catalogado como B, C, D o E. Además existen más formas de controlar y reducir el consumo de la nevera y congelador (si lo tuvieras aparte), y es simplemente descongelándolo en el momento en que la capa de hielo supere los 5 milímetros. Esto te supondrá un ahorro de energía de hasta el 30%.
  3. Calefacción y aire acondicionado. Clave tanto en invierno como en verano. Basar su uso en la necesidad parece algo evidente, pero no siempre es así y su uso es excesivo. Por ello es recomendable que uses temporizadores con los que fijes el periodo de tiempo de activación y así controlar más si cabe su uso y consecuente reflejo en la factura.
  4. Stand by. El modo en espera es el mayor ladrón de energía. Consume sin darnos cuenta y hace engordar la factura final. Según IDAE, este modo consume el 10,7% sobre el total del consumo energético del hogar. Si el gasto en electricidad de un hogar supone unos 990 euros al año, los aparatos que están aparentemente apagados y en espera suponen un gasto de unos 100 € respecto al gasto de dicha factura.
  5. Alumbrado.  Éste supone el 11,7% del consumo eléctrico según IDEA. Cuántos puntos de iluminación tenemos en casa y escoger un tipo de iluminación que reduzca el consumo es una forma importante de que vigiles la factura de la luz. Por ello debes comprar bombillas de bajo consumo, ya que estas tienen una penetración en los hogares del 86% también según IDAE, habiendo 7,04 bombillas de bajo consumo por hogar. O mejor todavía la tecnología LED la cual aporta una reducción mayor en el consumo, fabricándose hoy en día cualquier modalidad de casquillo tradicional.

Hay  más aparatos, como la plancha. Un pequeño electrodoméstico que necesita mucha energía para alcanzar la temperatura ideal para el planchado, por lo que debes utilizarla para planchar grandes tandas de prendas en vez de usarla una vez al día o varias por semana.

“El precio de la luz de por sí ya es elevado, por lo que está en tus manos controlar el consumo y conseguir así un ahorro en la factura final”.