¿Cuál va a ser? ¿Te lo imaginas? ¡Pues claro, el de toda la vida!

cerveza-patatas y aceitunas

En efecto, ni que decir tiene que no hay nada mejor que una cerveza bien fresca después de haber estado en el congelador entre 45 minutos y una hora (según categoría del congelador), unas patatas fritas y unas aceitunas. Y si a todo esto le añadimos calidad, buena compañía y además sin pagar ni un euro de más por ello, “entonces a que estas esperando”.