mascotaCada vez más hogares españoles cuentan con un animal de compañía. Los más habituales son los perros y los gatos, pero son numerosos los hogares que se decantan por los pájaros o los roedores o incluso los animales exóticos para compartir su espacio.
Aparte de los seguros obligatorios de Responsabilidad Civil para algunas razas de perros y otros animales domésticos, la protección que ofrece el sector asegurador para los animales de compañía se ha extendido a otros ámbitos, como el de la asistencia veterinaria y el de decesos, porque cada vez son más los dueños de animales de compañía que desean darle el último adiós a sus mascotas de una forma especial. No en vano, han compartido con ellos muchos años de su vida.
A la hora de contratar un seguro de asistencia veterinaria es necesario tener en cuenta el tipo de animal, su raza y su estado previo de salud. La mayoría de estas pólizas subvencionan parte del gasto veterinario del animal, las visitas en caso de urgencias y determinado tratamientos. Cada compañía ofrece un abanico de coberturas, por lo que es recomendable analizar la oferta para encontrar la que me mejor se adapte a su mascota y a su bolsillo.

Pólizas para mascotas

Muchas compañías de seguros han desarrollado pólizas que aglutinan todas las necesidades de las mascotas. Por poner un ejemplo, Santalucía cuenta con protección en caso de accidente, robo o extravío del animal, además de cubrir los daños que pueda producir la mascota a un tercero. La compañía ofrece, además, asesoramiento en todos los temas relacionados con el animal de compañía y ofrece la posibilidad de contratar la cobertura de fallecimiento del animal, que se hace cargo de los gastos de la incineración o del enterramiento de la mascota. Además permite la contratación de la cobertura de gastos de asistencia veterinaria por enfermedad.
Los seguros que cubren el fallecimiento de la mascota incorporan, además, servicios adicionales a la recogida del cuerpo del animal y su incineración o entierro a través de los cauces oficiales -deben realizarlo los ayuntamientos a través de las clínicas veterinarias-. El servicio público cuesta entre 50 y 70 euros, en función del tipo de animal. Si quiere brindarle un último homenaje a su animal de compañías el coste oscila entre los 300 y los 2.500 euros.

Fuente: El economista